La gran C o por qué la quiero tanto

La gran C o por qué la quiero tanto

Escribí este post hace un año. Lleva en “la libreta” desde entonces. Ahora, por fin, puedo publicarlo. Es muy fácil temblar, llorar y meterse un pozo profundo, oscuro y húmedo cuando recibes la noticia de que el odiado cáncer te ha tocado. No a ti, a ella. Pero eso...

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