Sal, ve al campo, enséñale cómo huelen los pinos ahora. Tocad el barro con las manos. Mancharos.

Mancharos el alma y la ropa hasta que no haya hueco libre. El detergente del futuro lo limpiará. Pero los recuerdos no los borrará nadie.

Muéstrale cómo vuelan los pájaros para refugiarse de la lluvia. Lleva abrigo, el justo para no pasar frío con el viento, pero ligero porque sudaréis.

Charcos.

Busca charcos, con más agua, más sucia. Da igual. Salta con ella. ¡Ríe coño! Mírala pisar despacio y frénala cuando vaya a saltar para nadar. Saltad de nuevo. No pierdas ni un minuto por mojarte la cara o el pelo. No tienes pelo (recuerda). Salta y vuelve a ser un bicho de dos años como ella.

El otoño está aquí. Ha venido para quedarse. Y tú, tu hija, o tu hijo, y tu vida te esperan fuera. Lejos de la mantita y la calefacción.

Vive para vivir.

 

charcos

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