La sociedad entera sabe que cuando tienes un hijo duermes poco, duermes mal y tu ciclo del sueño es una verbena sin gracia ninguna. Pero nunca nos han dicho las partes que tienen las etapas del NO sueño.

Para comprender esto sólo te voy a poner un ejemplo reciente y lo verás clarísimo.

1 Hace unas horas, la noche de San Valentín, a eso de las 4 de la mañana alguien me despertó. Justo en ese momento jugoso en el que estás en el séptimo cielo y el edredón te tapa complemente. Justo ahí, alguien me llamó, no era mi chica pidiéndome guerra. O sí, era la chica, pero la más pequeña y la guerra ya había empezado con un susto bueno.

El “paaapi, papi” sonaba atronador a través de la cámara de vigilancia y tuve que ir rápidamente a su dormitorio. Ese susto es la primera etapa del NO sueño.

2 El tranquilizamiento: dícese del intento infructuoso de intentar relajar a la criatura, suele durar unos minutos eternos, los suficientes para descubrir el siguiente momento de la noche, la sorpresa.

3 La sorpresa, llega como a la media hora o tres cuartos de intentar dormir a la pequeña. Después de jugar, de rascarle, de cantarle y de hablarle bajito, comprendes que no se va a dormir ni de coña.

4 Y llegan los nervios, la siguiente etapa. Que como es habitual, a esas horas de la madruga nada te pilla fresco y no gestionas bien, no dominas y al no saber reaccionar a ellos ni saber cómo manejar la situación, tu pequeña bichilla se pone nerviosa también y todo se acelera. Entonces llega…

5 El enfado, la etapa sin sentido, que te hace ir a la cocina, beber agua y tratar de pensar. ¿Cómo una personilla con tan pocos meses puede sacarte de tus casillas sin saber ni discutir? Y esta y otras preguntas traen consigo, la sexta etapa.

6 La rallada (por enfado). Sí, mientras sigues jugando con la niña, viendo dibujos o un jodido concierto de Radio 3 que ponen en “la 2” a las cinco de la madrugada, te rallas. Piensas por qué estás así, que deberías respirar, relajarte, esto es normal, no es para tanto, les pasa a todos los padres ¿les pasa a todos seguro? ¿cómo lo enfoco?…

7 PUM, la etapa siete, la ida de olla. Ya no estás en tus cabales, pero sigues pensando largos minutos tonterías sin sentido. O con sentido. ¿Qué agenda tienes mañana? ¿Debería currarme más ese logotipo? ¿Quizás tal cliente quiera trabajar conmigo? ¿Fue el huevo, la gallina o el kínder?

8 La resignación. ¿Recuerdas que eran las tantas de la madruga? Pues sí, y como le has exigido mucho a tu cerebro cuando el pobre tenía que dormir, la mente se relaja y tu también. Miras por la ventana y ves que hace frío fuera, pero tú estás muy a gusto dentro, con tu hija, escuchando su respiración… y, ¡ey!, la niña se ha dormido.

9 Fin. Sí, la niña se ha dormido, unas veces se duerme en la etapa 5, otras en la 6 o en la 7, creo. Pero nunca llega tan lejos como tu. Nosotros nos agobiamos sin quererlo y sin que tenga sentido, y los cachorros caen rendidos mucho antes de lo que pensamos. Así que siempre, que puedas, relax.

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