Olivia se despierta de la siesta, tras tres horas y media de sueño profundo el suelo empieza a temblar y sus muñecos intentan pasar desapercibidos. Ella no les mira y busca su comida, que lleva dos horas de retraso.

Esta mañana estuvimos casi cuatro horas en el Campus que Google tiene en Madrid. En la misma calle donde estaba la desaparecida agencia Remo, han restaurado un edificio antiguo y ahora puedes ir al auditorio a escuchar o dar charlas, a la cafetería a tomar café, cerveza y lo que surja, e incluso, si te apetece, también puedes trabajar en sus espacios de coworking. Un sitio a tener muy en cuenta siempre.

Pero hoy tocaba el evento para los pequeños: Campusitos. Otro punto más a favor de Google.

Los chicos del Campus y Kideoo han organizado un acto que ha encantado a Olivia, que ahora mismo tiene 21 meses, y si ella lo aprueba, yo lo defiendo.

Dentro podías encontrar un buen photocall que le ha encantado a la pequeña y a la madre. Yo he disimulado, porque odio posar, y he picado sandwiches mientras las dos chicas se lucían delante de la cámara. Luego distintas startups habían montado zonas donde invitaban a los niños a pensar ideas, a crear barcos de papel o ver trucos de magia. Todo muy bien llevado, pero para una pequeña como Olivia era un poco extraño y simplemente se lo ha saltado.

En la planta superior, donde normalmente los freelance y demás personal trabaja, tenían organizada la zona tecnológica, con ordenadores y tablets para crear videojuegos y mostrar diversos productos. Además había una zona donde podían ver una canal especial de televisión para niños y Olivia lo ha disfrutado bastante. Y mientras ella estaba entretenida, los padres pintábamos en una pared gigante con tiza.

Después llegó la hora del concierto, no los Pantones que cerraban el evento, sino una chica muy simpática que lo ha hecho casi todo en inglés y ha alegrado bastante a los críos, se llamaba AmyJo Doherty y gracias a ella he salido en tres fotos que no entrarán en la historia, pero con divertir a Olivia ya tiene el cielo ganado.

Además, mientras AmyJo cantaba, han regalado palomitas en paquetes XS que estaban mucho más sabrosas que cualquier palomita que puedas encontrar en el cine. Otro acierto total.

Para cerrar el acto tocaban los Pantones, insisto, pero no hemos podido llegar a ellos porque el cansancio ha hecho mella y hemos tenido que abandonar el edificio. Nos quedamos con la ganas de pintar la cara de la pequeña, pero si el año que viene vuelve Campusitos, repetiremos y Olivia será más mayor y podrá disfrutar más de todo.

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