Con este post estreno la sección BIY, sí, ya lo sé, el blog tiene tres días de vida (literalmente), pero aún no había ninguna entrada en esta categoría y el borrador que tengo desde hace semanas pedía a gritos salir.

Siempre me ha gustado hacer cosas con las manos y ahora que está de moda el DIY alucino bastante con lo que hace la gente, pero hoy por hoy no tengo tiempo, espero que en el futuro sí, pero también espero vivir en un castillo dentro de unos años y quizás no pase. Así que, como dijo John Rambo, vamos “día a día”.

BIY son las siglas de Buy It Yourself. Así de fácil y sí, sé que es mejor y más gratificante hacer las cosas por uno mismo, pero cuando eres padre, autónomo y además de hemisferio derecho, resulta muy complicado conseguirlo. Y lo voy a intentar, lo prometo, pero mientras tanto llega: BIY.

Cuando eres padre y autónomo tu cuenta bancaria tirita mucho, tus tarjetas de crédito se sonrojan demasiado a menudo y los bolsillos no tienen ni arena. Por eso cuando llegan los cumpleaños o los pasados reyes magos, el que tiene que hacer magia eres tú.

Después de varios “actos” y celebraciones en estos -casi- dos años de Olivia he descubierto muchos regalos que gustan a hijos y padres. Quizás no sean los más memorables, ni los mejores para Instagram, pero lo importante es que serán útiles y cumplirán su función.

Folios y rotuladores

Puede parecer una broma, pero este es uno de los regalos que más van a entretener. Además es el más barato, en las grandes superficies puedes encontrar paquetes de 500 folios por menos de 3€ y una caja de rotuladores por unos 7€. Así que sin superar los diez, tienes distracción para horas y horas. Eso sí, los folios realmente son algo más psicológico que útil, porque hasta que no llegan a cierta edad, nuestros hijos empiezan pintando en ellos y acaban coloreando hasta el techo. Advertidos estáis.

Juego de memoria

Seguro que recordáis los juegos de cartas para reforzar la memoria que todos tuvimos de pequeños, ahora los hay mucho mejores y además ayudan en la estimulación temprana de nuestro críos. El que acabamos de comprar nosotros se puede encontrar en Dideco, tiene temas muy variados y al ser de gran tamaño Olivia puede manejarlo sin problema. Además las fichas están plastificadas y si no jugamos con mala leche, duran bastante.

Juguetes de madera

Lo llaman el gigante sueco, tiene un logo amarillo y azul y las letras están en blanco. Ya sabéis cuál es el sitio. Ahí venden una gran cantidad de juguetes, de madera y mucho color, que son muy distintos a los que podéis obtener en las tiendas “comunes”. Son una buena opción por el precio y por la diferencia. Este que acabamos de comprar me parecía demasiado simple, diez tubos de plástico, una base de madera y un pequeño martillo. Yo le veía poco recorrido. Olivia se pasa el rato golpeando, volteando y volviendo a golpear, así que ha sido otro éxito.
Sus precios varían, pero por unos 20€ puedes comprar varios modelos

Libros

Antes de saber que era un libro, habíamos oído la canción del cocodrilo bastantes veces, nos sabíamos el ritmo y más o menos la letra. Y un día, paseando por YouTube nos encontramos con vídeo donde salía el libro. Lo buscamos en unos grandes almacenes y allí estaba. Forma parte de una colección bastante interesante, las canciones se les quedan rápidamente y los dibujos les ayudan a aprender más. Además están pensados para ellos, pocas hojas, mucho gramaje y el maravilloso tacto que produce el plastificado mate.
Cada uno cuesta 7€ así que por menos de 30 te haces con buena parte de la colección.

Netflix

El descubrimiento de 2015. Lo probé unos días y me apunté antes de acabará el periodo gratuito. Para adultos es magnífico, un catalogo de series y cine inmenso y en HD. Pero el gran tesoro no lo anuncian demasiado: la zona Kids.
Dentro de esa sección, que es casi otro Netflix, tienes casi todo lo que te puedas imaginar para niños, series nuevas y antiguas (ahora estoy viendo D´Artacan) y películas. Todo por supuesto en HD, con muchas temporadas y en varios idiomas, que para nosotros es algo fundamental de cara a su educación futura (y casi presente).
Puedes tenerlo todo desde 7,99€ al mes, así que simplificando, piensa que por 50€ tienes seis meses de televisión de calidad, y esto también es muy importante, sin publicidad.

Pin It on Pinterest